Medicina Integrativa

Esta es la Medicina del futuro

Ante todo, tengo hacia el Dr. Cubrías un profundo agradecimiento por sus profundos conocimientos en medicina y por su grandísima calidad humana. Durante más de tres años acudí periódicamente a la consulta del Dr. acompañando a mi madre, la cual padecía una grave enfermedad. Desde el primer momento sentimos que una cosa era la enfermedad y otra el enfermo y que cada uno tiene sus peculiaridades que lo distingue del resto de pacientes. Durante el período de tratamiento la calidad de vida de mi madre mejoró a unos niveles impensables recibiendo los tratamientos adecuados para cada caso y la información precisa de la evolución de sus dolencias. Descubrimos que el Dr. Cubrías es uno de esos profesionales que aportan valor a cuanto hacen y que, lejos de una visión tradicional en la que se ataca el síntoma despreocupándose de la raíz de la enfermedad, integra lo mejor de cuanto se va descubriendo en el mundo de la sanidad. Mi profundo reconocimiento profesional y personal a esta gran persona.
Carmelo Mesa,
Un trato familiar en lo que lo único que importa es la persona sin mirar el tiempo para llegar al foco que produce la enfermedad y poder sanar al máximo. Soy una persona completamente renovada, viviendo en calma y armonía con mi cuerpo ya casi sin dolor y malestar. Nunca podré agradecérselo lo suficiente. Lo único que me hubiera gustado es encontrarle antes. 100% recomendable.
Yurena Ravelo,
Me llamo Ana Pérez Estévez. En 2007, con 46 años, fuí diagnosticada de una enfermedad autoinmune poco común, llamada Churg- Strauss. A partir de ese momento quedé afectada por una multineuritis asimétrica. Fuí tratada con el protocolo que hay para está enfermedad (corticoides y ciclofosfamida). Me salvé de milagro pero a partir de entonces mi vida se convirtió en una auténtica lucha diaria. Dolores y calambres en pies y manos. Continuas entradas a urgencias en los primeros años.En invierno no he podido estar en el exterior mucho tiempo por la tarde por la humedad. En verano si hay calima (polvo) en el aire, tenía que estar en el interior con un purificador de aire. Al final acababa teniendo que elevar los corticoides con los consiguientes efectos secundarios.Al mismo tiempo para controlar los dolores neurológicos tenía que usar Lyrica, la cual me hacía ver moverse las rayas de las baldosas o ver los espacios de diferente tamaño según el día.Tanto los corticoides como la Lyrica no ha habido medio de llegar a bajarlos.En cuanto los bajaba empezaba a tener flemas,agotamiento y el asma empeoraba una barbaridad. Al final tenía que desistir porque acababa con comienzos de bronquitis, teniendo que recurrir incluso a antibióticos para volver a la normalidad.También la Lyrica llegó a un límite donde ya no podía bajar porque empezaba a dejar de dormir y aumentar dolor en los pies y manos.Todos los internistas con los que consulté me decían que el protocolo era pasar hacia algún inmunosupresor oral. A mi con lo que había leído sobre este tipo de medicamentos y dada la edad que tengo no me parecía una solución aceptable.Cuando ya estaba pensando que no habría otra posibilidad, un familiar me habló del Dr. Cubrías.Utilizando una máquina llama Esteck Complex encontró los fallos de funcionamiento de mi cuerpo incluso a nivel celular.Empecé a ponerme sueros de vitamina C intravenosa, cambios en dieta sustanciales(eliminación gluten y caseina) así como productos naturales.Después de un mes bajó corticoides de 9 mg de Zamene a 6 mg. Empecé el tratamiento en marzo, ahora ha llegado el verano y el polvo. Por primera vez en 6 años he salido y no ha pasado nada. Los corticoides siguen en 6 mg y la Lyrica tampoco existe, no teniendo calambres y durmiendo bastante bien.La rigidez en manos y pies ha disminuído y aguanto caminando bastante tiempo Era una persona sin futuro y ahora empiezo a verlo.Creo que tengo todavía mucho más margen de mejora y posible mantenimiento sin corticoides.
Ana Pérez Estévez,
Mi nombre es Manoli Moya y mi marido Daniel y yo somos los padres de Daniel, un niño de 17 meses que tiene problemas neurológicos, todavia sin diagnostico claro. Hace seis meses que acudimos a la consulta del Doctor Cubrías, ya que nadie nos ofrecía un tratamiento para los problemas de nuestro hijo y en muy poco tiempo hemos observado como Daniel ha mejorado muy rápidamente, y como sigue avanzando día a día, cosa que nos esperanza enormemente, es por ello, por lo que queremos compartir nuestra experiencia con todos aquellos padres, que puedan estar en una situación como la nuestra y además agradecer al Doctor su implicación, cariño y gran profesionalidad.
Manoli Moya,
Estuve ayer por primera vez en la consulta del doctor Cubrias, después de estar treinta años dando tumbos de especialista en especialista, sin ningún resultado, quiero decir que enseguida me capto lo que tenía, ahora a empezar con su tratamiento, me encanto su forma de explicar las cosas, creo que tenemos un genio en Tenerife.
Ángeles García Gonzalez,
Desde hace alrededor de cuatro años mi familia y yo somos pacientes del Dr. Cubrías. En varias ocasiones he puesto la salud de mis hijos en sus manos y sus diagnósticos han sido tan acertados como rápidas y altamente eficaces sus prescripciones. En un momento muy crítico con el asma y la alergia de mi hija la combinación que hizo el Dr. Cubrías de un tratamiento médico convencional con suplementos nutricionales y naturales fue lo que literalmente le salvó del colapso. Hoy mi hija no padece asma y en muy puntuales ocasiones tiene manifestaciones alérgicas.?Personalmente me trato con él el hipotiroidismo crónico que padezco: una deficiencia que está extremadamente subvalorada por la clínica convencional y que tantos trastornos me ocasionaba hasta que me valoró el Dr. Cubrías. Pero lo que más apreciamos en esta familia es la capacidad humana del Dr. Cubrías. Siempre atento y a la escucha. Nosotros vivimos en Alemania y en cada urgencia, a la hora que haya sido, el doctor ha estado al habla. Su preocupación y atención característica como persona ha hecho que el seguimiento de la urgencia no sea una carga para él. El Dr. Cubrías es lo que realmente se llamaba -y por desgracia se ha perdido- "el médico de la familia".
Flavia González Mariño y Merten Worthmann,
Mi familia y yo llevamos ya muchos años de tratamiento con el Dr. Cubrías por diversos motivos. Estamos simplemente encantados y nuestro día a día ha cambiado. Mi hijo tenía un problema de alergias importante que sólo ha podido ser remitido con la medicina ortomolecular y una correcta alimentación, todo ello advertido y prescrito por el Dr. Cubrías; además, su capacidad de concentración ha aumentado sobre manera (de pequeño tenía déficit de atención) tras la detección del problema y el tratamiento adecuado por parte del Dr. Cubrías. En el caso de mi hija, su problema de dermatitis seborreica se ha mitigado sobremanera. Los dermatólogos nos transmitieron que ese tema no tenía solución. Gracias al Dr. Cubrías, que nos encauzó en la vía de la correcta alimentación y nutrición, con los complementos adecuados y un diagnóstico certero y cercano que pudimos entender, el problema se ha controlado de forma absoluta. En el caso de mi esposo, tenía una "bomba de relojería" dentro sin saberlo; ferritina elevadísima y según los análisis clínicos habituales, todo se veía "normal". El buen ojo clínico del Dr. Cubrías permitió detectar un caso clarísimo de "inflamación silenciosa", un peligro andante que padece mucha gente. El Dr. Cubrías advirtió que el valor ferritina no era normal, prescribió los análisis precisos para detectar si existía el riesgo y, detectado éste, lo trató y lo hizo desaparecer y todo con, sobre todo, la prescripción de la dosis adecuada de omega 3. Mi esposo no ha vuelto a saber lo que es un problema de circulación o de trombos. En mi caso, soy una absoluta defensora de la medicina que practica el Dr. Cubrías, y de que existen otras vías para solucionar los problemas distintas a los fármacos habituales. Podría contar mi propia experiencia, tanto desde el punto de vista de la salud como desde el punto de vista del antiaging (es una maravilla ver día a día como, tras el tratamiento del Dr. Cubrías, tienes mayor vitalidad, tu piel brilla, rejuveneces...); o la a de mi sobrino diabético que ha reducido sobremanera las dosis de insulina diaria después del seguimiento del Dr. Cubrías, la de familiares con obesidad o problemas de tensión y/o colesterol, y la de tantísimos amigos y conocidos a los que he remitido a él y para los que, desde entonces, existe un antes y un después. No debemos olvidar lo importante que es tener un médico tan cercano, con tan buen ojo clínico, enorme conocimiento científico y pasión por la medicina y la ayuda al prójimo, cualidades todas que definen al Dr. Cubrías. Tenemos suerte, mucha suerte, de contar con este especialista en nuestra Isla.
P.L.B,